En consecuencia, cuando nos damos cuenta de que no hay poder ni fuerza sino sólo en Dios, podemos comenzar a relajarnos. El profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, una vez le recordó a uno de sus compañeros jóvenes que Dios es Omnipotente y que nada ocurre sin su permiso.
"Muchacho, respeta los mandamientos de Dios y Él te protegerá en esta vida y en la última. Respeta los mandamientos de Dios y Él te ayudará. Cuando pidas algo, pídeselo a Dios, y cuando busques ayuda, búscala en Dios. Debes saber que si la gente se uniera para beneficiarte, sólo podrían beneficiarte lo que Dios ha decretado para ti; y si se unieran para dañarte, sólo podrían dañarte lo que Dios ha decretado para ti"
Ahmad y At-Tirmidi

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